Los abuelos y la teta.

  • Ayer no lo conté, y hablando ahora con una comadre, lo he recordado y creo que merece ser contado.
  • Ayer a la salida del Tole (donde por cierto están alucinados con la adaptación de la peque, lleva una semana fabulosa! y pensaron que siendo tan «apegada» costaría mas) nos sentamos como siempre al salir a tomar teta (he descubierto la placidez y tranquilidad de dar de mamar al lado de la escuela de música, arrulladas)…y paso un abuelillo, dos veces, para arriba y para abajo…y se acerca y pide permiso para sentarse al lado…(me conocéis, soy mas rápida que una bomba y muy susceptible para según que cosas, pero no se porque no me salio la guardia, deben ser las visualizaciones o la homeopatía nueva) pues el hombre, decía que le había dado nostalgia al vernos, que el recordaba de otros tiempo, que la niña ya era grande, pero que bien…que a sus nietos y biznietos (mayor el hombre) se lo habían negado por tozudez y que no sabían que les habían negado mas que el alimento…le decía a Sira «que suerte tienes pequeña, pero seguro que lo sabes, una mama con ganas de darse a ti», «como me alegra ver que se retoman viejas buenas costumbres, que no por viejas son anticuadas», «os he visto muchas veces, y siempre me he quedado con las ganas de felicitaros a las dos»….
  • Un ratillo muy agradable, nos despedimos con un hasta otro día, y me encanto, tenia que contarlo, porque otras veces os cuento mis encontronazos con gentuza…y hoy quería regalaros un poquito de la ternura de ayer…