Recomendar una colgona

Esta es una entrada del blog de 2014, pero como es un tema cíclico, lo republicamos hoy, y tan contentos.

Creo que muchos hemos visto esa imagen de una madre con una colgona (mochila que aunque lleva una etiqueta de ergonómica no lo es más que los asientos de los trenes) y luego con esa misma colgona “arreglada” para usarse con un trapo en las corvas subiendo las piernas a una posición supuestamente más correcta.

Pues me llevo tiempo mordiendo la lengua y hoy voy a dejar de hacerlo. Al hilo de esta imagen, hace tiempo que me llegan al correo consultas de familias que han acudido a talleres y/o asesorías individuales por los que han pagado para que les orienten, aconsejen o guíen para comenzar a usar portabebés y la asesora/monitora/instructora de porteo les ha dicho que colocando un trapo/tela/tejido ya les vale con la que tienen/han comprado/les ha regalado.

Y yo les contesto, y suelen quedarse decepcionados, engañados, enfadados y en el mejor de los casos desencantados y desilusionados antes el trato/servicio/información recibida.

¡Pues no! No sirve, no sirve y no me cansaré de decirlo. Una colgona no se vuelve buena por subir las piernas en posición de ranita.

Básicamente por que no es sólo eso, eso no modificará la rigidez de los tejidos y la composición de los mismos, no arreglará la falta de ergonomía hacia el porteador, no ayudará a que su falta de flexibilidad desaparezca contra la espalda del bebé.

Eso sólo servirá para engañar a una familia que ha pagado por un servicio y calmar su conciencia ante el uso inadecuado de lo que ya tienen. Darles la palmada y dejar que sigan usando ese artilugio “customizado” no ayudará a un buen porteo, más bien lo contrario y que esa recomendación salga de alguien supuestamente entendido es aun más gravoso si cabe.

A mí me llega más de una consulta sobre este tema, incluso alguna familia sabiendo que diseño y confecciono portabebés, y reparo algunas mochilas, me han preguntado que si no puedo “arreglarles el engendro”. Mi respuesta siempre es la misma, “¡No! ¡Va contra mi religión!” y después de la carcajada general les explico por qué no lo haría nunca y os lo cuento también:

  1. Porque no quiero que una familia vaya por la calle con una mochila inadecuada, con su logo de marca impronunciable en una posición “mejor” y la gente que los vea, las familias que los puedan ver lleguen a la conclusión de que eso está bien, que no van tan “mal”.
  2. Porque aunque le pueda ampliar el puente para corregir la postura de las piernas no puedo hacer nada para solventar la comodidad del porteador.
  3. Porque la rigidez en la espalda no se puede solventar.
  4. Porque los rellenos excesivos e inadecuados, si los retiro, directamente el artefacto se va a la basura.
  5. Y principalmente porque no estaría ayudando a la familia a la que le diga que sí, porque el porteo seguiría siendo incorrecto, inseguro e incómodo.

Todas las que nos hemos dedicado a esto, hemos tenido familias que llegan con estos productos y salen del taller que parece que oyeron llover, porque su conclusión es “si, vale, muy interesante, ¡pero yo es lo que tengo y lo voy a usar!”. Es su decisión, y se debe respetar, ¿Es correcta? Pues es la suya, tras escuchar en una charla/asesoramiento cual es la mejor opción, son ellos los que deciden usarla. Ahí no puedes/podemos hacer nada, no se puede interferir en una decisión informada de una familia, has respondido sus preguntas y ha decidido eso.

Lo que me parece gravoso, peligroso y me atrevería a decir irresponsable es que esa respuesta salga de una asesora/monitora/instructora. Que sea esa persona las que les indique que lo pueden usar, se me escapa la motivación que puede tener para ellos, pero desde luego algo pasa cuando con la información en la mano, les invita un mal uso, dándoles pauta de usos en tiempo cortos y pasos para seguir usando el artefacto.

Y no hablo de un uso puntual de “me he dejado mi portabebés en casa y sólo tengo esto a mano, para un rato muy pequeño lo apaño” (que tampoco me vale personalmente), hablo de un uso habitual y cotidiano.

Básicamente porque la respuesta o argumento de “es que no me puedo permitir otra cosa y es lo que tengo a mano” tampoco me vale.

A una buena comadre y compañera, Nohemi Hervada, hace tiempo le leí/escuché una muy buena frase que me parece genial.

“Una sabana bien atada es mejor que un mal portabebés”

Yo misma he visto a muchas familias con recursos escasos apañarse para dar un buen porteo a sus hijos, sólo hacen falta, ganas, intención e información correcta.

Así que lo dicho, flaco favor al sector hacemos si por no hacer bien nuestro trabajo, nosotras mismas fomentamos un mal porteo, mal entendido y peor ejecutado.

Al paso de este texto, esto saldrán mil interpretaciones, mil respuestas, este sector es así, se incendia por segundos. Pues muy bien, ésta es la hoguera de hoy. Al margen de que no escribo para gustar, escribo para expresarme. Y no quiero ser extremista o polemista, solo expreso mi opinión personal sobre este tipo de actuaciones.

Yo seguiré diciéndole a las familias, que ya no han sido ni dos ni tres, que si esas asesoras/monitoras/instructoras, les han recomendado eso, una de dos, o no saben de lo que hablan o no se han formado mas allá de lo evidente. Y que esa información ni es correcta, ni está bien, ni les ayudará con sus pequeños…y luego ellos…que decidan…

¡Y cuidado! Que no excuso a las familias que me escriben quejándose de lo que hemos comentado de su parte importante de responsabilidad que les corresponde, y así se lo comento a ellos.

Que la última decisión la toman ellos mismos y además siempre he dicho y siempre diré, para este y otros temas, que las decisiones finales, los únicos responsables de tomarla son las familias en sí mismas. Y que el correo de queja que me escriben a mí contándome que les “ha pasado” deberían enviarlo a otro buzón, ese cuestionamiento debería llegar al tiempo a otro buzón, del que partió esa información.

Por lo tanto información, información y mas información, de distintas fuentes, de distintos enfoques y llegar a nuestras propias conclusiones como familias, me parece el mejor modo de llegar a decisiones meditadas, razonadas y responsables, una cosa es consultar y otra creer a pies juntillas sin contrastar.

Buenos días a todos y todas!.

Para las familias, si quieres contrastar cualquier información que te han dado en un taller/asesoramiento, puedes consultar con otra asesora y contraponer la información o acudir a http://redcanguro.org/informacion/